Uber pierde 5.200 millones en tres meses, seis veces más que hace un año
Uber cerró el segundo trimestre con pérdidas de 5.240 millones de dólares. Es seis veces más que hace un año y supera ampliamente los 3.170 millones que tuvo en ingresos. La cifra de negocio, además, creció solo un 14%. Se explica en buena parte por los costes de la oferta pública en mayo. Pero su negocio está muy lejos de ser rentable, como Lyft. Las dos compañías de movilidad tratan ahora de entrar en un clima competitivo más racional.

Lyft presentó resultados en la víspera. Disparó las pérdidas a 644 millones en el trimestre. Es tres veces y media más que en el mismo periodo de 2018. La cifra de negocio la mejoró un 72%, a 867 millones. La previsión es que facture hasta 3.500 millones al cierre del ejercicio. Las acciones de Lyft despidieron la jornada con un alza del 3%. Las de Uber subieron un 8% al cierre, pero se desplomaron un 12% tras presentar resultados.
Los dos valores están siendo muy volátiles desde el estreno la pasada primavera. Lyft debutó la primera en medio de una gran expectación que disparó su valor en la jornada inicial, para después desinflarse. Uber lo hizo un mes después por debajo del precio en el que se marcó la oferta, por las dudas sobre su modelo de negocio. Antes de presentar resultados perdían un 17% y un 7% respectivamente tomando como referencia el valor de salida.

Una vez más, sus ejecutivos insisten en que la competencia sea por el producto en lugar de por los incentivos que ofrecen a los clientes y que subsidian esencialmente con el dinero de los inversores para hacer crecer sus negocios. Los analistas, sin embargo, advierten que es un negocio muy complicado para generar beneficios. Uber acaba de despedir a 400 empleados del departamento comercial.
No solo un problema con el modelo de negocio. Uber y Lyft están expuestas, además, a la presión de los reguladores y las autoridades locales en los mercados en los que operan. California trata ahora de sacar adelante una legislación que podría forzar a las dos compañías a tratar a los conductores como empleados en lugar de contratistas independientes. Eso podría abrir la espita en otros estados.
Fuente: Diario el Pais (https://elpais.com/economia/2019/08/08/actualidad/1565264432_440911.html)